Pensar un objeto es crear un ser vivo (Formas de abrazar un objeto, de Alejandra Arcila)

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En este caso, la forma es la de la exploración de ideas a través de la literatura, o sea que el género es ensayo. En el fondo no importa mucho decir que es poesía o ficción narrativa o una mezcla o una variación, toda la literatura es una forma de explorar la realidad mediante el lenguaje. Pero, en la superficie, decir que es ensayo importa para sugerir una disposición de lectura. Este, entonces, es un libro de ensayos que tiene como eje la manifestación del vínculo entre un objeto y un sujeto mediante la reflexión.

Como estamos dentro de ella, no pensamos lo suficiente la realidad. Nos acostumbramos a estar vivos y a tener lenguaje y en cualquier momento (a veces en todos) olvidamos que todo lo que creemos vivo está creado en gran parte por nuestra imaginación. Esforzarnos por registrar, y profundizar en, el vínculo que creamos frente a un objeto que nos interpela con nuestra propia voz es escribir un ser vivo. Este libro, entonces, nos recuerda que estamos vivos a través de lo que miramos profundamente, aunque, antes de nosotros, eso que miramos parezca inerte.

Ahora, los seres vivos creados a través de esa relación no están aislados, no son inocentes: tienen una intención. Dicen algo, o lo intentan. El objeto que detona el segundo ensayo1 es la obra de Luz Lizarazo, A healing woman: es un diario hecho a partir de obras tejidas en pelo y huesos y otros elementos orgánicos.  Sin embargo el objeto que detona este ensayo, hilado en la relación entre la obra y el sujeto: es el cabello.

  • El pelo como un signo de vida, envejecimiento, carácter, resistencia y una manifestación personal en el mundo.
  • El acto de pintarse las canas, o dejárselas, la influencia en el discurso del autocuidado y el consentirse (que se refiere a gastar dinero para maquillar cualquier huella de envejecimiento).
  • El ejemplo potente, extremo y creíble, tomado de La llamada, de Leila Guerriero, que nos habla de una mujer que mientras la desnudan para torturarla llega a pensar con preocupación en si está depilada.

El contenido de cada uno de estos ensayos está constituido, entonces, por tres elementos: objeto, relación con el sujeto que lo interpela, e intención. La forma, en cada ensayo, cambia, a veces es un comentario, a veces un diario, a veces un glosario, a veces una escritura de lo ausente que se dibuja en quien lee (mediante la presencia de algunas palabras y los signos de puntuación de un fragmento, que nos obligan a quienes leemos a descubrir un sentido evidente, como si observáramos una constelación). Y hay más: una lista de actos cotidianos, y una colección de expresiones que de forma accidental (pero no inocente) apuntan todas a la misma dirección: una mentalidad machista y violenta. En este libro la forma, el contenido y la intención apuntan a un solo lugar: el conjunto afirma, nos dicen en un ensayo.

En los ensayos que restan por comentar (H) no quiero hacer un resumen, sino un registro puntual y personal de mi idea (I), sensación (L) y objeto (O), después de la lectura. Un registro que es suficiente, en la relectura, para mí, para detonarme, cada vez, un nuevo tejido. No sé si se entienda, pero la forma sirve para jugar rayuela, y hacer una constelación, también:

H ILO
3Pero todo está hecho de paciencia.Hacer tiempo y placer. Y no hacer.Registro imprescindible del descarte.
4Contar segundos es perder el tiempo.No esperar nada a cambio, con esperanza.Un reloj latiendo sin números ni símbolos, y sin girar. Un corazón.
5El no hacer esconde una labor, por acumulación, monumental.El despacio-tiempo, donde ocurren todos los eventos del universo.Un ensayo que solo contenga las notas al margen de la lectura de un texto  que nadie conoce ni conocerá.
6Como dice Sontag, el paisaje de la devastación sigue siendo un paisaje. Y por eso inventó la muerte: para que la vida -no tú ni yo- sea para siempre, escribió Sabines.Una historia clínica que registre intensamente una vida abundante.
7Aplaudir el ánimo indócil de la mujer en la que se disuelven las fronteras.Sensación de juego abierto, y correspondencia.Una planta que responde con frutas distintas a cada palabra.
8Con el tiempo, mereceremos que no haya gobiernos.Ganas de luchar disciplinadamente por la necesidad de no luchar.Una muleta que se rompa para que el cojo ande.
9En tus palabras las palabras sobran, quedan las violencias. Escándalo mudo.Ilustración: un hombre descubre una nueva constelación: tiene forma de puño, y está hecha de estrellas muertas, que lo reflejan en lo oscuro.
10Sentencia T-622: el río es un sujeto de derechos, de protección, mantenimiento y restauración.Y nos hemos bañado en ese río varias veces.  El río repleto de sangre y mercurio.
11Ensayar es un ritual de afilamiento.Herrar es humano.Un machete único y sagrado, considerado el alma de quien lo usa.
12 13 14La casa es un tejido orgánico.Los objetos no están aislados, frente a nosotros.Un plano de arquitectura que ilustre un momento diferente de la vida de su residente, en cada espacio.
15El que habla sin pensar también otorga.La procesión se lleva por fuera, también.Diccionario de desuso de la jerga del macho.

Este comentario es mi forma de pensar este objeto, y, ojalá, crear un nuevo ser vivo.   


d Arcila, Alejandra (2025), Formas de abrazar un objeto. Editorial Tragaluz, Medellín. 136 páginas.

  1. «“¡Ya no se casará aquel con la criadita bonita!”, cuentan que dijo Trinidad» ↩︎


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