Editoral Atarraya
Primera edición: septiembre 2020
70 p.
En estos poemas:
– Ensombrecida, la mirada tiende a fijarse en lo aparentemente turbio de lo cotidiano, Los perros románticos ya se han dispersado, se titula el último del libro: «Rengo y menguado/ ahora debo aullar/ medrar/ ladrar/ en el sueño pagado de los turistas». A ese registro le saca chispas como un disparo, filo como a un puñal, para medrar como la maleza que florece en el cemento. Una oscuridad los agrupa como a las estrellas.
– La voz, corta y punzante, está hecha de abismo y voluptuosidad telúrica. A veces sonora como una guacharaca, a veces concisa como un brinco de guijarro en el lomo del río, el poema que más cerca me sigue del libro empieza por el final: «Repta el pájaro/ si vuela contra el sol», Sombra, es el título.
– Son los perros los que cantan: a la sombra, a la infancia, la adolescencia, al ladrido y al placer carnal. Celebro estos poemas en los que el recreo se trama con la escritura de la noche.
También me gustó el entramado de la edición, los sellos realizados por Julián Cárdenas, el color, la portada y la reseña de la contraportada.

¿o qué pensas vos?