Libro: Cuentos completos
Editorial: Alfaguara
Tercera reimpresión febrero 2020
Fue escrito en 1977 y publicado por primera vez en 1980.
Todo en este cuento, desde el título hasta la mosca muerta al final, me habla de un machismo y un elitismo normalizado en la sociedad. A mí me parece extraordinaria la precisión y efectividad de todos sus elementos. La potencia expresiva, para transmitirme la experiencia de opresión de una mujer encerrada en una jaula enorme desde la que la han quitado todo: su cuerpo, su apellido, su hija. Y la potencia argumentativa, de una narradora en tercera persona que explica cosas de una forma que le suma significado al relato, en vez de quitarle efecto a la narración. Este cuento es la historia de una mujer (que representa a un montón o a todas) que en algún momento descubre que la única forma de recuperar su vida, en esa sociedad que solo quiere que sea un adorno o una mascota obediente, es quitándosela. Qué buen título para señalar a la sociedad es ese Algo tan feo en la vida de una señora bien.
La cronología del relato está limitada a dos o cuatro días, que son los que Laura de Urueta logra maniobrar para quedarse por fin sola en la casa. Dentro de esos días están los recuerdos y las narraciones de la suma de escenarios que llevaron al personaje a esa situación final. A mí todos los elementos del cuento me encajan con precisión, pero dos me afectan más: el espacio de la casa enorme en la cual Laura, aunque la llame su casa, solo logra conquistar un cuarto pequeño para ella, y la mosca encerrada en ese cuarto y en esa situación que atraviesa todo el relato, y que termina por simbolizar a la protagonista de la historia. Esas dos imágenes encarnan con más fuerza la opresión: 1. La jaula grande que cada vez se encoge más sobre Laura es la sociedad elitista y machista. 2. La mosca muerta es el resultado final.
Yo recuerdo este cuento todo el tiempo. Aun siendo un hombre educado en esa (esta) sociedad me puedo identificar con esa sensación de opresión y de farsa social. Prestando atención a la educación feminista que busca modificar para todos a la educación machista soy capaz de ver y señalar la maquinación colectiva que denuncia el relato. Sin ese fondo significativo este cuento (probablemente ninguno) no sería potente para mí, sin embargo algo que me asombra a la par de eso son todos sus elementos, porque no es solo la mosca ni el espacio, es también el marido, la hija, los empleados de la casa, la mamá de la narradora, la amiga, los escenarios donde se desarrolla el relato, los demás símbolos como los cuadros escondidos que la narradora pintó, el apartamento de la hija, la casa que tuvieron antes, el sofá, la ventana cerrada, las pastillas para dormir, el intento de escaparse y la captura en el puerto, el desarrollo y el ritmo de la trama, los fragmentos explicativos en los que la narradora señala cómo Laura entiende por fin dónde está metida, la comparación de Laura con un bien arruinado que el marido rescata para revalorizarlo otra vez, en fin. Todos los elementos me casan y me producen una sensación de estar viviendo una vida que no era la mía pero que ahora también lo va a ser. Este cuento, desde el título hasta el punto final, me recuerda (todo el tiempo) lo que amo y admiro de la literatura.
¿o qué pensas vos?