Antes de dormir el noticiero le cuenta bombas sobre la ciudad que tiene que volver a visitar. Sale después de las cinco y media. En el parqueadero el sol riega de color rojo la cabeza de los que van pasando. Él no maneja. El recorrido dura una hora y media. La carretera que rodea las montañas es estrecha y llena de curvas. Quiere llegar al hotel, llamar a su familia y dormir. Faltando media hora para llegar hay un retén de personas con ropa informal. Algunas canecas y llantas prendidas se encienden amenazándolos. Con su compañero discute si acelerar o parar en el retén. No sabe de armas pero ve las metralletas grandes y los ojos oscuros de los asaltantes. Deciden parar. A los dos los amarran y los alejan un poco de la carretera. El carro lo queman junto a otros carros. Una vez atados alguien se acerca y los saluda. Dice <<buenas noches>> y dice <<no se preocupen que el problema no es con ustedes>> y termina con un <<estamos esperando a que la policía venga a rescatarlos, a ellos sí les tenemos un regalo>>.
Los alrededores de Medellín, en esa época, todavía son algo salvajes, por la selva. En todas partes hay tigrillos y culebras estrechas y llenas de curvas, peligrosas. Él debe llevar más de una hora en el retén, la calle ahora es oscura y están muy lejos para ver las luces de la ciudad. Cuando los bandidos bajan la guardia él logra ver que algunos de los secuestrados se tiran por un hueco para escapar, un hueco que no sabe si es cuneta o alcantarilla. Su compañero también lo hace, él piensa que si se queda lo van a matar, y también se tira.
Él pasa la noche entre algunas cuevas superficiales que va encontrando. De cada una de ellas sale asustado al oír y sentir animales que no conoce ni puede ver, pero que lo acechan. Con la camiseta blanca del trabajo, ahora rota y llena de un reguero rojo, no se atreve a salir a la calle, le tiene miedo a lo que le puedan hacer los secuestradores y los que no lo son. Camina perdido hasta la madrugada en que se arma de valor y encuentra en la carretera alguien que se arriesga a llevarlo a la ciudad.
¿o qué pensas vos?